Si nunca has experimentado Gran Canaria en bicicleta, te espera algo realmente especial. La isla es algo más que un destino de vacaciones bañado por el sol: es un paraíso para el ciclismo, con algo para cada tipo de ciclista.
He aquí por qué los ciclistas vuelven una y otra vez:
1. Paisajes diversos, una isla
Gran Canaria se describe a menudo como un «continente en miniatura» por su variedad de paisajes. En un solo viaje, puedes pasar por dunas arenosas, bosques de pinos, empinadas curvas de montaña y paseos costeros. Es como pedalear por varios países en un solo día.
2. Carreteras lisas y senderos panorámicos
Desde carreteras de montaña recién asfaltadas hasta salvajes senderos todoterreno, la infraestructura de la isla es sorprendentemente apta para ciclistas. Hay rutas específicas para bicicletas de carretera, bucles panorámicos para ciclistas de crucero y senderos técnicos para ciclistas de montaña.
3. Tiempo perfecto todo el año
El clima estable de la isla permite disfrutar del ciclismo en cualquier época del año. Con temperaturas medias en torno a los 24°C y muy poca lluvia, no hay «temporada baja» para las aventuras sobre dos ruedas.
4. Acogida de la cultura ciclista
Los lugareños están acostumbrados a ver ciclistas -tanto turistas como profesionales- compartiendo las carreteras. Es habitual encontrar cafeterías, tiendas y alojamientos que atienden específicamente a los ciclistas, ofreciéndoles de todo, desde almacenamiento seguro hasta tentempiés que les aportan energía.
5. Está probado y aprobado
Gran Canaria ha acogido innumerables campos de entrenamiento de equipos ciclistas profesionales. Si es lo bastante bueno para los profesionales, imagina lo que puede hacer por tu experiencia vacacional.
Tanto si eres un explorador ocasional como un ciclista serio, Gran Canaria ofrece el terreno, las vistas y el ambiente necesarios para convertir cada paseo en una historia digna de compartir. ¿Listo para empezar la tuya?